Carta del mes

Noviembre

 INFLUENCERS

  

Esta palabra está hoy en día muy de moda. Ser “influencer”, ser tendencia, que me imiten….

 

La verdad es que esta palabra es muy acertada para nosotros. Tenemos que ser de influencia allí donde estamos.

 

Nuestro mundo necesita personas que las influencien pero de una manera positiva, no según la corriente ni la manera de pensar de esta sociedad, que ha dejado de lado a Dios y que cada vez la vemos peor,  materialista, egoísta…

 

Si no influenciamos en nuestro entorno, nuestro evangelio es vano. Nuestro entorno, sea cual sea, en tu casa, con tus padres, con tus hijos, en tu trabajo, en la escuela, con tus amigos, en la iglesia… debemos ser de influencia.

 

Ser un agente de cambio. Un agente transformador de las circunstancias, del ambiente. No por lo que tú eres, sino por “Quien” está en ti. No te tengas en poco porque Dios cuenta contigo.

 

Pero, para poder influenciar bien al mundo debemos  tener un corazón sano, unas emociones sanas, nuestras heridas deben estar sanas, y nuestros pensamientos totalmente alineados con el carácter de Dios y con Su Palabra.

 

Todos llegamos con un pasado, con una serie de experiencias que nos marcaron, unas buenas y otras malas y todos llegamos con una serie de carencias y de heridas que necesitan ser sanadas, porque sino todo lo que vivamos  lo vamos a ir filtrando a través de ese corazón herido.

 

Si ha habido rechazos, abandonos, odios, rencores, carencias afectivas, relaciones de dependencia, abusos, falta de perdón…un largo etcétera que podríamos añadir, deben ser sanadas por nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  No es cosa de un día,  es un proceso más o menos largo dependiendo de cada persona. Es importante ir a la iglesia, es importante tus relaciones y reuniones con personas que sean afines a lo que tú piensas, pero lo más importante de todo es tu relación personal con Dios, cada día,  y alimentar tu alma, pensamientos y emociones con la Palabra de Dios.

 

“La obra que comenzó en cada uno de nosotros la va a perfeccionar hasta el día de Jesucristo”

 

Pero para poder ser portadores del Amor de Dios, del amor verdadero, si queremos comportarnos como verdaderos discípulos de Jesús y ser de influencia como El lo fue, debemos estar bien injertados en la VID y beber de “Su Savia” para poder echar “Su Fruto”.

 

Dice  en Su Palabra que “Separados de El, nada podemos hacer”

 

No podemos comportarnos ni estar en el mundo como si aún fuéramos del mundo. Estamos en el mundo pero no somos de él. Tenemos el Reino en nuestra vida y esto se tiene que ver. Todos podemos aportar mucho de lo que Dios está haciendo en nuestras vidas.

 

Tenemos que decir con nuestra vida lo que decimos o pensamos que somos. Devolver bien por mal, volver la otra mejilla, andar una milla más, bendecir a los que nos maldicen…..si amamos solamente a los que nos caen bien y a los que nos aman…¿qué hacemos de más? ¿Qué recompensa tendremos? Jesús nuestro maestro, fue el gran ejemplo para nosotros.

 

Por eso es tan importante rendirnos y rendirlo todo ante el altar de Dios, para que El actúe. Cada día.  Repito e insisto, no es cosa de un día, es un día detrás de otro y así vas a poder experimentar  Su poder sanador, transformador  y liberador como actúa en tu vida.

 

No te conformes, no te desanimes porque aún no estás “cómo” ni “donde”  tú desearías. Pero persevera en buscar al Señor, sirviéndole con todo tu corazón y verás como El va a hacer la obra en ti y te va a llevar a donde El desea.

 

Amar a las personas incondicionalmente es el mayor regalo que podemos dar. He aprendido que uno de los secretos para mi propia paz personal es dejar que la gente sea lo que Dios les hizo ser, y que El tendrá su trato personal con cada uno, en lugar de tratar que la gente sea como a mí  me gustaría que fueran.

 

Yo no puedo cambiar a las personas ni puedo hacer que piensen ni que reaccionen como yo quiero, pero sí que puedo controlar mis reacciones hacia ellas y decidir amarlas a pesar de….

Se trata de dar la orden correcta a tu mente, a tus pensamientos, que ya empiezan a estar renovados con la manera de ser y de pensar de Jesús. Intento hacer  lo posible para disfrutar de sus puntos fuertes y ser misericordiosa con sus debilidades porque yo tengo un montón.

Deberíamos tomar la decisión de no mirar tanto los defectos. ¡Todos los tenemos! Pero no tenemos  que centrarnos  en ellos, sino en lo que podemos aportar de bueno a esa situación o persona.

 

Un pensamiento que da me da energía: Dios es propicio a mí con mis debilidades, y  yo soy misericordioso con las debilidades de los demás.

Así que os animo a enfocarnos bien, y a no frustrarnos, porque si haces lo que de verdad vale la pena, que es buscarle y conocerle más a El, vas a poder ir aportando cosas buenas a tu alrededor y vas a ir siendo de una buena influencia  en donde estás y todas las demás cosas Dios las va a ir poniendo en su sitio.

 

Ánimo… y sé un buen “Influencer”. Un abrazo, Eva M.C.

Pensamiento

Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. 

Jeremías 29:11 

 

Ante la dificultad,en tu quebrantamiento,en tu angustia, confía en Dios.

¡El sigue estando ahí!

Nada te puede separar de su gran amor por ti.

Ministerios Abriendo Camino, 

con sede en

Tarragona/Catalunya,

España.

 

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